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sábado, 29 de julio de 2017

ANÁLISIS - The Walking Dead: A New Frontier

GÉNERO: Narrativo 
DESARROLLADORA: Telltale Games 
DISTRIBUIDORA: Telltale Games 
VERSIONES: Android, iOS, PC, PS4, Xbox One 
FECHA DE LANZAMIENTO: 20.12.2016 
VERSIÓN ANALIZADA: PC

LIGERA ESPERANZA


Por primera vez desde que Telltale se dedicó a hacer juegos como churros aprovechando una misma fórmula, he sentido cierto atisbo de evolución en áreas que habían quedado obsoletas casi desde su aparición. Hay que reconocerlo, ya nos habíamos acostumbrado a obviar dichos aspectos en favor de otros que se presuponían más importantes para el juego. El simple hecho de haber experimentado una mejora en el apartado técnico hace que la primera impresión sea de esperanza, de ver que al fin los desarrolladores han escuchado las voces de sus fans trabajando en áreas que parecían olvidadas. Los personajes parecen más estilizados, hay transiciones de cámara inéditas en la saga, incluso los vehículos gozan de un movimiento medianamente realista. Aun queda mucho por mejorar, eso sí, pero es que ya nos conformamos con muy poco. Y si esta mejora fuese acompañada en materia jugable ya sería la bomba, ¿verdad?


Los juegos de Telltale siempre se han caracterizado por una narrativa muy cuidada, que pone al jugador en un montón de situaciones comprometidas en forma de decisiones. A New Frontier no cambia mucho en este aspecto, o mejor dicho, no cambia en absolutamente nada. Tiene los mismos defectos y virtudes que sus antecesores, es más me atrevería a decir que es incluso más insulso en materia jugable. Más allá de ser partícipe en las conversaciones, y de alguna que otra secuencia de acción enmascarada bajo una QTE simplona, los momentos en que realmente controlas al personaje por el escenario se han reducido a la mínima expresión. Tanto es así que cada capítulo apenas te regala un par de situaciones, a lo sumo, en las que tienes que deambular por el escenario, aunque solo sea para desplazarte hacia un objeto que tienes a simple vista. Este nuevo The Walking Dead se siente más que nunca como un cómic interactivo más que como un videojuego al uso.


Si estás leyendo estas líneas, seguramente sea porque la fórmula te atrae y ya aceptas su particular forma de contar historias, por lo que A New Frontier no deja de ser un buen hilo conductor para una saga de juegos que no necesita de muchas presentaciones. Esta nueva entrega vuelve a hacer hincapié en los instintos más profundos del ser humano ante situaciones adversas. La amenaza zombie sigue siendo un trasfondo que da mucho juego, pero lo realmente importante son las relaciones entre humanos, y cómo son capaces de adaptarse a las nuevas circunstancias. En este sentido la tercera entrega presenta nuevos personajes, recupera a la persistente Clementine -ahora en plena adolescencia-, y los mete en una coctelera salpicada de conflictos familiares y facciones cuyos líderes son capaces de cualquier cosa por el control de los escasos suministros que hay tras la apocalipsis zombie.

Sin llegar al carisma que tuvo la historia de su primera entrega, con Lee Everet y Clementine a la cabeza, los nuevos protagonistas, Javier García y su familia formada por sus sobrinos y la mujer de su hermano desaparecido, consiguen transmitir la problemática de su relación de una manera bastante convincente. El reencuentro con su hermano David, los sentimientos de este con sus hijos, los celos hacia Javier... En esta entrega Clementine juega un papel más secundario que en anteriores juegos de la saga, de hecho solo controlas sus acciones en flashbacks que arrojan un poco de luz sobre sus vivencias tras lo ocurrido en el segundo episodio. Javier es el auténtico protagonista, un tipo que se encuentra con una responsabilidad no buscada, y que trata de afrontarla de la mejor manera posible. Como es habitual en la saga, el juego te pone ante situaciones límite en las que una decisión puede dar al traste con la vida de un personaje, y  en este sentido la fórmula sigue funcionando a pesar de que la historia no está para demasiadas florituras. Es más, me parece que hay signos que indican un leve agotamiento de la narrativa, como por ejemplo el hecho de que cada capítulo dure, como mucho, una hora y media, cuando el primer juego de la saga podían durante perfectamente más de dos horas.


La sensación final que queda tras jugar con A New Frontier es algo agridulce. Quizá los primeros compases con el juego parecían demasiado prometedores, pero lo cierto es que ese esperado "paso adelante" se ha quedado un poco a medias. La historia es interesante, los personajes cumplen con su cometido, la toma de decisiones puede alternar significativamente el desarrollo de la trama, la traducción de los textos sigue siendo mediocre, y en definitiva todo, o casi todo lo dicho, se puede aplicar a cualquier entrega de la saga. Solo esa leve mejora en el apartado gráfico consigue distanciarse de sus predecesores, pero parce demasiado poco para tratarse ya de una tercera entrega. No obstante el juego merece la pena, pero no se me quita de la cabeza lo que este tipo de género podría dar de sí con un buen lavado de cara en el apartado técnico, y una concepción jugable más ambiciosa.

LO MEJOR 
Mejoras a nivel técnico y artístico.

LO PEOR 
Capítulos más cortos que en anteriores entregas.

6/10

Creeping.
 

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