sábado, 1 de diciembre de 2018

ANÁLISIS - Quantum Break


GÉNERO: Acción
DESARROLLADORA: Remedy Entertainment 
DISTRIBUIDORA: Microsoft 
VERSIONES: PC, Xbox One 
FECHA DE LANZAMIENTO: 05.04.2016 
VERSIÓN ANALIZADA: PC


EXPERIMENTO CONTROVERTIDO


En los tiempos que corren, el concepto de juego que ofrece Quantum Break podría calificarse incluso de caduco. No hace mucho hablar de una aventura cinematográfica de gran presupuesto para un jugador, era sinónimo de producción muy a tener muy en cuenta. Sin embargo el mercado actual parece demandar otra cosa, como juegos de mundo abierto, "mobas", franquicias deportivas anuales, o títulos enfocados hacia los e-sports.  No tengo nada en contra de estas tendencias, pero me apena que desarrollos como Quantum Break sean cada vez más intrascendentes, porque es un título con unos valores de producción soberbios que además, ofrece unas mecánicas jugables muy satisfactorias.


Remedy Entertainment es vieja conocida en este mundillo. Desde sus primeras incursiones con la saga Max Payne y posteriormente con Alan Wake, han demostrado ser un estudio muy capaz a la hora de contar buenas historias, y ya de paso, montar algunas de las mejores escenas de acción que se han visto en el género. Desde luego su merecido reconocimiento no fue flor de un día, sino de un trabajo bien hecho en áreas técnicas, narrativas y jugables. Sin embargo con Quantum Break la opinión parece estar más dividida, y eso que nos encontramos ante una evolución de la misma fórmula que tan bien les ha funcionado en los últimos quince años, aunque con algún "pero" que iré desglosando a continuación.

A pesar de tratarse de un juego de acción, Quantum Break hace gala de un fuerte componente argumental que trata una temática tan atractiva como los viajes en el tiempo. Jack Joyce, el protagonista de la aventura, se ve involucrado en un experimento que, como suele ocurrir en esto de los videojuegos, termina mal. El binomio espacio tiempo se encuentra resquebrajado, siendo su misión la de restablecer todo aquello que ha sido destruido. Para ello cuenta con una serie de poderes, adquiridos tras el acontecimiento, que le permiten jugar a su antojo con el tiempo, lo que le viene que ni pintado para enfrentarse a la típica ración de enemigos que quieren seguir adelante con el plan. La historia se desarrolla a través de secuencias animadas, referencias en los escenarios, y cómo no, en las típicas notas y correos que se pueden leer en los diferentes dispositivos que hay por los escenarios. Es cierto que la historia tira de clichés sobre viajes en el tiempo mil veces vistos en otros medios, pero está bien contada y te mantiene con ganas de conocer más sobre ella. Vamos, que cumple con su objetivo de sobra.

Se nota que para el desarrollo de Quantum Break, auspiciado en todo momento por el gigante Microsoft, "no han reparado en gastos", como decía John Hammond en la película Parque Jurásico. El juego cuenta con un despliegue de medios poco menos que impresionante. Muchos de los personajes del juego, por no decir todos, son actores digitalizados fácilmente reconocibles de haberlos vistos en la gran pantalla o en algunas de las series más populares del momento. Y no solo eso. Apuntándose a la moda "transmedia", cada nivel del juego cuenta con un epílogo en forma de serie de televisión de aproximadamente veinte minutos, en los que se da continuidad a la historia que hemos estado jugando anteriormente. Y he aquí uno de los principales problemas de Quantum Break. La factura técnica de dichos capítulos no tiene tacha, pero cortan el ritmo completamente. Si bien la idea puede parecer atractiva, no termina de encajar tan bien como sí lo haría alguna secuencia más breve realizada con el propio motor del juego. Resulta chocante estar pegando tiros en secuencias de acción espectaculares, para acto seguido, soltar el mando y "tragarte" un episodio cuyo contenido tampoco es especialmente relevante o emocionante.


No es el único aspecto a donde ha ido destinado el presupuesto. Quantum Break es uno de los juegos más punteros técnicamente que te puedes echar a la cara. Gráficamente te deja asombrado por el mimo con el que está hecho todo, desde un simple "asset" intrascendente, hasta la sensacional captura de movimientos facial "in game" que muchos juegos querrían para sí en sus escenas animadas. Mención especial a la transición entre secuencia animada y acción, la cual se produce de manera fluida y casi imperceptible. Es cierto que los escenarios son pequeños, y que eso ha permitido dar rienda suelta a técnicas que los juegos de mundo abierto no se pueden permitir, pero no deja de ser menos impresionante ver todo ese cúmulo de actores perfectamente digitalizados, partes del escenario donde la fractura del tiempo hace de las suyas, y las balas de los enemigos campando a sus anchas alrededor del protagonista. Muy espectacular, y muy de Remedy, por qué no decirlo. ¿La pega de este virtuosismo tecnológico? Estamos ante un auténtico devorador de recursos que obligará a muchos a disfrutarlo en resolución dinámica, o bien sacrificar bastante detalle para que no se resienta el framerate. ¿Problema heredado por haber sido desarrollado inicialmente para la consola de Microsoft? Probablemente.

Centrándonos en aspectos jugables, ese corte en el ritmo del que hablaba anteriormente se pone de manifiesto al ponerte a los mandos del protagonista. Los momentos de tiros son impactantes, gracias en parte a la cantidad y espectacularidad de los poderes que tiene Jack: parar el tiempo, correr hacia sus enemigos, acecharlos por la espalda, moverse entre coberturas de manera casi instantánea... una auténtica gozada que proporciona alguna de las coreografías más potentes que puedes encontrar en un juego de acción. El sistema de coberturas está ahí para quien lo quiera utilizar, pero lo que realmente mola es ir a pecho descubierto dando rienda suelta a los mencionados poderes. La IA de los enemigos también ayuda, ya que no paran de moverse de un lado para otro al tiempo que intentan flanquearte, por lo que no es muy recomendable quedarte tras una pared a la espera de que el personaje de turno asome la cabeza para meterle un balazo entre ceja y ceja. Quizá se echan en falta más enfrentamientos contra enemigos tochos, vamos, los jefes finales de toda la vida, pero tal como han quedado, las escenas de acción son lo mejor del juego con diferencia. Nuevamente, la mano de Remedy se nota mucho, y siempre para bien.

El resto del apartados jugables tampoco tienen demasiado misterio. Estamos ante una aventura de acción típica de entre 10-12 horas de duración, en el que la exploración del escenario se limita a ir de un punto a otro pegando unos cuantos tiros, mientras la historia se va desgranando poco a poco. No hay muchas distracciones más allá de encontrar trozos de "cronon" con los cuales mejorar las habilidades del protagonista, y hallar todas las referencias al argumento que hay en cada nivel por si quieres empaparte bien del trasfondo. Quien espere de Quantum Break un juego repleto de contenido se va a llevar un buen chasco, aunque por el contrario ofrece un sistema de decisiones que alteran detallitos de la misma. Que si una referencia argumental por aquí, que si un personaje secundario diferente por allá... Alicientes más que suficientes para que muchos se animen a darle una segunda vuelta.


Haciendo un balance final, Quantum Break no es un producto que falle estrepitosamente en nada en concreto, pero es cierto que le falta algo para alcanzar el nivel de anteriores obras de la compañía. Por un lado tenemos una base jugable sólida marca de la casa, que se ve apoyada en todo momento por un apartado técnico apabullante; y por otro una narrativa que se dispersa en experimentos varios que terminan cortando el rollo. Da la sensación de que si los recursos destinados a la "serie" hubiesen ido a parar a otras áreas, estaríamos ante una de las mejores obras del estudio con diferencia. No obstante si eres capaz de "aguantar" todo ese envoltorio televisivo, te encontrarás con un título muy disfrutable capaz de dejarte boquiabierto en más de una ocasión.

LO MEJOR 
Técnicamente impecable. 
Las escenas de acción son espectaculares.

LO PEOR 
La narrativa transmedia corta el ritmo de la acción. 
Algún savegame justo antes de una "cut-scence".

7/10

Creeping.
 

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