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domingo, 17 de mayo de 2020

ANÁLISIS - Resident Evil 3: Remake

GÉNERO: Survival Horror 
DESARROLLADORA: Capcom 
DISTRIBUIDORA: Capcom 
VERSIONES: PC, PS4, Xbox One 
FECHA DE LANZAMIENTO: 03.04.2020 
VERSIÓN ANALIZADA: PC


UNA HISTORIA QUE SE REPITE


Para la mayoría de fans de la saga, Resident Evil 3 es considerado como el juego menos inspirado de la trilogía original. No fue ni mucho menos un mal producto, pero quizá el listón de excelencia que la saga venía mostrando en sus anteriores entregas, había descendido ligeramente. Tras haber visto el excelente trabajo realizado por Capcom con Resident Evil 2: Remake, las expectativas de esta nueva puesta al día estaban por todo lo alto, y aunque muchas de las promesas han terminado cumpliéndose, la sensación final que me deja no es tan positiva como esperaba. Curiosamente, algo similar a lo que ocurrió con el original hace más de veinte años.


Tras haber sobrevivido a la mansión del primer Resident Evil, Jill Valentine despierta en un apartamento de la ciudad de Racoon City. Una llamada le alerta de la presencia de Némesis, el bicho mutante que se encargará de darte por saco durante todo el juego, y a partir de aquí se da el pistoletazo de salida a una aventura cuyos hechos están muy cambiados respecto al original. Hay secciones de exploración importantes que directamente no están, como el inicio del juego o la torre del reloj; otras que se han recortado para hacerlas más directas como la visita a la comisaria; y también hay hueco para aquellas que se han re imaginado y expandido como el hospital, o nuevas como las alcantarillas. Incluso los propios personajes también sufren de estos cambios, unos son nuevos, otros no aparecen, de hecho ya no hay hueco para variaciones en la historia como sí ocurría en el original, optando por una línea argumental fija que suponemos, se hará canon oficial dentro de la saga. Sin duda son cambios más profundos que los efectuados en RE 2: Remake, y puede que no todos los jugadores los acepten de buen grado.


Siguiendo con las ausencias y cambios, la figura de Némesis también ha experimentado un lavado de cara que muchos seguidores de la saga no verán con buenos ojos. Aquel enemigo que podría darte por saco en cualquier momento de la aventura, ha dado paso a un nuevo Némesis que solo acecha de manera aleatoria dentro de una sección muy concreta de la historia, pero una vez superada solo vuelve a aparecer a modo de persecución, o como jefe final, ambas secuencias muy espectaculares, pero que suponen un cambio drástico a una de sus señas de identidad. La omnipresencia del viejo Nemesis daba un punto de tensión a lo largo de todo el juego que el nuevo, a pesar de contar con un imponente aspecto gráfico, no consigue. Como consecuencia, el Mister X de RE 2: Remake resultaba más intimidante, por mucho que su aspecto no fuese ni la mitad de grotesco. Hay otros enemigos que también sufren cambios o directamente no aparecen, pero sin duda resultan menos determinantes que lo ocurrido con quien da nombre al juego.

Conceptualmente eso sí, es más fiel a lo visto en Resident Evil 3. El remake copia esa deriva hacia la acción, tampoco mucho, pero se nota que su peso en la aventura es mayor. Los zombies parecen aguantar más disparos, y de vez en cuando se cuela una sección en la que hay más enemigos de lo habitual. La cantidad de suministros disponibles va en consonancia, perdiendo por el camino parte de esa esencia de survival horror de anteriores entregas. Digamos que es más difícil quedarse sin munición o sin hierbas, lo que rebaja un puntito el nivel de dificultad. En la parte de combate se han introducido nuevos movimientos como la esquiva o el giro de 180 grados, que serán de gran utilidad para escapar de aglomeraciones zombies. La gestión de un inventario reducido sigue estando presente, pero la cantidad de puzles ha disminuido y la exploración también está algo más contenida. Hay secciones más o menos amplias en las que buscar y manipular objetos que te permiten acceder al siguiente escenario, pero queda muy lejos de la complejidad vista en los puzles de RE 2: Remake, e incluso de ciertos momentos del RE 3 original. Sin caer en la linealidad pura, el desarrollo de la aventura se siente más dirigido, con algo menos libertad, y como consecuencia la duración de la campaña es también más corta que en su predecesor, apenas 6-7 horas dependiendo de lo que quieras perderte por sus escenarios. No es una cifra dramática, pero se echa en falta algo más de contenido, sobre todo sabiendo lo que se ha desechado del original. Se podría argumentar que la inclusión del multijugador asimétrico Resistance palía este problema, pero dudo mucho que el fan de la saga hubiese elegido esta configuración a costa de mutilar el remake.


En definitiva, a pesar de que globalmente estamos ante un esfuerzo muy notable, no se ha conseguido mejorar el estatus del número 3 de la saga, de dejar de ser el patito feo de la trilogía original. Puede que RE 3: Remake no haya sido tan ambicioso como se esperaba, o directamente que los cambios efectuados no terminan de aportar ese extra que le hubiese puesto al nivel de los mejores de la saga. Estamos pues ante un buen remake de un buen juego, pero siento que se ha perdido la oportunidad de hacer un gran remake de un buen juego.

LO MEJOR 
Técnicamente es una delicia. 
Buena combinación de acción y exploración.

LO PEOR 
Némesis ha perdido parte de su identidad. 
Se han omitido partes importantes del original.

7/10

Creeping

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