Si os gustan los juegos de mesa y los comics, hablo de ellos en Instagram

sábado, 20 de junio de 2020

ANÁLISIS - Outer Wilds


GÉNERO: Aventura
DESARROLLADORA: Mobius Digital 
DISTRIBUIDORA: Annapurna Interactive 
VERSIONES: PC, PS4, Xbox One 
FECHA DE LANZAMIENTO: 29.05.2019 
VERSIÓN ANALIZADA: PC

UNA EXPERIENCIA ÚNICA


Como jugadores muchas veces demandamos experiencias nuevas, juegos originales que no se limiten a ofrecer siempre lo mismo. Y si bien Outer Wilds podría venderse como otro mundo abierto de tantos que hay en el mercado, la realidad es afortunadamente muy diferente. El juego que nos ocupa está ambientado en un pequeño sistema solar formado por unos pocos planetas de reducido tamaño, un hecho no muy halagüeño cuando juegos como No Man's Sky, ofrece nada menos que un universo entero. Pero Outer Wilds no va de recrear cientos de miles de millones de estrellas y planetas. Su fuerte está en una escala infinitamente menos ambiciosa en cuanto a números, pero mucho más trabajada tanto en el desarrollo como en la narrativa.


Si no has estado al tanto de la existencia de Outer Wilds, la primera toma de contacto puede ser un tanto desconcertante. Tu personaje, un habitante del planeta Lumbre, despierta frente a una hoguera dispuesto a emprender su primer vuelo espacial. Pero antes de subirse al cohete tiene que hacerse con los códigos de lanzamiento, y ya de paso, hablar con el resto de habitantes. Por lo que se ve, es un pueblo que tiene una larga trayectoria en la exploración espacial, motivada por los restos de una antigua civilización conocida como los Nomai. ¿Quiénes eran? ¿Por qué ya no están allí? Son preguntas que tendrán su respuesta a lo largo de tus viajes espaciales.


Para ello cuentas con pocas pero eficaces herramientas, como un traductor de escritos Nomai, un detector de señales sonoras, una sonda con la que realizar fotos y, la más importante, una pequeña nave con la que llegar a todos los rincones del sistema. Y hasta aquí no parece que haya mucha diferencia con cualquier otro juego de exploración, pero sí lo es que cada 22 minutos tenga lugar un acontecimiento que destruye la vida de todo el sistema planetario. Outer Wilds es la historia de un bucle que debes evitar a base de recopilar toda la información posible, atar cabos y resolver los puzles que encuentres en tu camino. Todos los descubrimientos que hagas se quedarán registrados en tu cuaderno de viaje, por lo que tras cada bucle sabrás un poquito más de lo ocurrido, y cómo solucionarlo. Cada visita planetaria, siempre desde una liberta total, supone una catarata de nuevos descubrimientos, que ayudan a entender todo lo que está ocurriendo a tu alrededor: escritos, construcciones artificiales, tecnologías desconocidas, y de fondo el gran misterio, el Ojo del Universo sobre el cual gira toda la historia. Además los planetas no son objetos estáticos, sino que están en constante evolución durante esos 22 minutos. Todo este entramado de acontecimientos y descubrimientos hace que las horas y horas de exploración sean una auténtica maravilla, sin duda, de lo mejor que he jugado nunca.

El planteamiento en forma de bucle también tiene sus aspectos negativos, como por ejemplo tener que repetir cierto pasos cada vez que mueres: te despiertas, subes a la nave y llegas hasta el planeta que quieres seguir investigando. Es una rutina que puede ser algo pesada, y más cuando en el anterior bucle estabas en mitad de un descubrimiento interesante. Y es verdad que los tiempos de vuelo son muy cortos, pero también es cierto que cuando el bucle dura tan poco, cualquier segundo perdido sabe mal. Además, hay acciones que solo pueden hacerse en un determinado lugar y momento del bucle, por lo que a veces te tocará tener un poco de paciencia. Eso sí, esto ocurre de manera muy puntual. Quizá sea el precio a pagar por el propio diseño del juego, aunque desde luego me parece un precio bastante razonable, por tener una experiencia tan sumamente buena en todo los demás.

Otro de los aspectos que hace único a Outer Wilds es su envoltorio audiovisual. Artísticamente se ha optado por un diseño estilo cartoon, en el que se busca una apariencia simpática más que el fotorrealismo. Y aunque hay un trabajo evidente en todo lo relacionado con las físicas y la iluminación, nadie diría que estamos ante un título puntero técnicamente. Sin embargo este juego es capaz de proporcionar alguno de los momentos más espectaculares que he vivido frente a un monitor. Poder aterrizar en un sistema binario de planetas y ver desde su superficie cómo orbitan a escasos kilómetros uno del otro; visitar un gigante gaseoso azotado por imponentes huracanes; o irte a los confines del sistema y aterrizar en un cometa cuya trayectoria pasa cerca de la estrella. Son solo algunos ejemplos de los muchos momentos que te dejan con la boca abierta. Además, no se ha escatimado ni un ápice en la recreación del movimiento de los cuerpos celestes, cómo la gravedad afecta a todos los objetos y se aceleran o frenan según la distancia de la estrella, o cómo se plasman los efectos gravitatorios de agujeros negros y blancos; incluso hay hueco para conceptos de mecánica cuántica en la resolución de algunos puzles...  La acción siempre está apoyada por una excelente banda sonora capaz de ofrecer temas dramáticos, alegres, o melancólicos, que resonarán en tu cabeza durante mucho tiempo. En definitiva, y a pesar de sus carencias, este juego es una delicia visual y sonora, sobre todo para aquel que le apasione el mundo de la astronomía y la astrofísica.


Outer Wilds es un juego muy especial tanto por desarrollo como por ambientación. Sus creadores han sabido captar el espíritu de la exploración espacial, del descubrimiento, del misterio que sabe convivir entre realidad y ficción como en ningún otro juego. Su sistema solar en miniatura irradia una personalidad tremenda, más que la mayoría de los mundos virtuales que ofrecen los juegos actuales, y todo ello sin apenas líneas de diálogo, ni escenarios fotorrealistas. Y es esa desbordante personalidad la que acaba convirtiéndolo, en definitiva, en un juego único e indispensable.

LO MEJOR 
La sensación de exploración y descubrimiento. 
La recreación del sistema solar.

LO PEOR 
El bucle te obligar a repetir algunas secuencias.

9/10


Creeping

No hay comentarios:

Publicar un comentario