Usa este enlace para comprar en Amazon ES. Ayudarás al blog de manera sencilla. Y #QuedateEnCasa

sábado, 22 de febrero de 2020

ANÁLISIS - The Outer Worlds


GÉNERO: Rol
DESARROLLADORA: Obsidian Entertainment 
DISTRIBUIDORA: Microsoft 
VERSIONES: PC, PS4, Xbox One 
FECHA DE LANZAMIENTO: 25.10.2019 
VERSIÓN ANALIZADA: PC

REGRESO AL PASADO


Obsidian es una compañía que tiene una forma muy particular de entender el rol. El desarrollo de sus historias, su jugabilidad y su libertad de elección, son aspectos muy comunes entre sus juegos, y The Outer Worlds es otra prueba más de ello. Estamos ante un título que trae de vuelta muchas de las cosas que hicieron grande a Fallout: New Vegas, juego lanzado hace casi una década, por aquel entonces bajo el mando de Bethesda. Durante estos años el género ha cambiado una barbaridad, y mecánicas que antes se veían normales, hoy en día parecen obsoletas. Y sin embargo ahí está unos de los grandes aciertos de este juego, traer de vuelta todo aquello que creíamos superado para bien, o quizá no tan bien.



El desarrollo de Outer Worlds es el que se espera de un juego de rol clásico en primera persona. Creas un personaje de cero, le asignas una cantidad de puntos según tus preferencias, y ya estás listo para embarcarte en un aventura de decenas de horas, acompañado de una buena historia. Resulta que la humanidad se encuentra en periodo de colonización de otros sistemas solares. Los viajes interestelares requiere que los humanos se sometan a un proceso de criogenización, del que acabas de ser despertado por un científico. Este te informa que tu nave, La Esperanza, ha estado a la deriva durante setenta años, y que necesita de tu ayuda para poder despertar al resto de humanos, lo que te obligará a recorrer de cabo a rabo los mundos que componen el sistema Alcion. La trama cuenta con todos lo clichés del futuro controlado por una mega corporación que abusa de su poder, siempre eso sí, en forma de sátira. Hay facciones que luchan contra el poder establecido, grupos de rebeldes que intentan desestabilizar el sistema, y jefes que obedecen a quien les da de comer, todo ello mezclado con la fauna autóctona de los planetas que forman este sistema planetario.

El desarrollo de la aventura cumple con lo que se espera de un juego de este tipo. Hay mucho de explorar los escenarios, y hablar con todos los personajes que encuentres en tu camino, lo que desemboca en encargos principales y secundarios que tienes que resolver para avanzar en la historia, y de paso, mejorar tus estadísticas. Llama la atención lo bien que están diseñadas la mayoría de las misiones, sobre todo a nivel de ramificaciones y desenlaces. Muchas se pueden afrontar a saco, haciendo uso de la diplomacia, sacando a relucir tu labia, o incluso buscando alguna zona secreta en plan Deus Ex. Es cierto que existe cierto síndrome del chico de los recados, pero es una gozada ver cómo el resultado final de una misión puede ser muy diferente del obtenido por otro jugador. Además, Obsidian vuelve a tirar del sistema de facciones que tan bien le funcionó en New Vegas, y dependiendo de tus acciones puedes contar con el apoyo incondicional de unos, y el odio visceral de otros, lo que lleva a producir situaciones un tanto divertidas. Y no solo eso, también están las misiones de acompañante, muy al estilo de las misiones de afinidad que vimos en Mass Effect 2, aunque con un desarrollo más elaborado y rico en detalles, y por qué no decirlo, con más peso en la historia. Y siguiendo con las similitudes del juego de Bioware, también hay una nave en la que poder descansar, o charlar un buen rato con tus compañeros en la cantina.

El sistema de diálogos es otro de los pilares sobre los que descansa Outer Worlds por varios motivos: por el humor que transmiten, por la enorme cantidad de conversaciones, y por la de posibilidades que ofrecen si potencias a tu personaje con las habilidades adecuadas, pudiendo acabar un número considerable de encargos mediante diálogos. Si eres más de acción, el juego también te permite arrasar con todo lo que se te ponga de por medio. Para ello se ha incluido un sistema de combate que sin llegar al nivel de un fps, se defiende de manera más que decente. Hay una especie de tiempo bala limitado que intenta copiar al sistema VATS ya visto en New Vegas, pero en general el desarrollo de la acción se siente algo más frenético y menos estratégico, aunque puedes dar órdenes básicas a tus compañeros e incluso pedirles que ejecuten un golpe especial. No esperes rutinas de IA elaboradas, ni enfrentamientos memorables que vayas a recordar de por vida, pero los que hay pueden ser satisfactorios siempre teniendo en cuenta el tipo de juego del que estamos hablando.

Por su parte la evolución del personaje también es lo suficientemente flexible y completa para adaptarse al gusto de todos los usuarios, pudiendo incluso redistribuir desde cero todos los puntos ganados en cualquier momento del juego desde la nave Esperanza. Quizá el punto más flojo de la experiencia esté en el abuso del "loot", o lo que es lo mismo, pasarte gran parte del juego recogiendo cosas y abriendo cajones para ver si lo que hay dentro merece la pena. Hay demasiado de todo: armas, armaduras, mejunjes que otorgan beneficios al consumirlos, dinero, mejoras de equipo... Si te da por coger todo aquello que hay a tu paso, no tiene sentido pasar por las tiendas de suministros, si acaso para vender todo y aligerar tu mochila , y ya de paso ser más ágil en el combate y en los desplazamientos. Este abuso propicia que la economía del juego esté parcialmente rota, ya que puedes forrarte a base de coger cosas sin control y venderlas.

También hay aspectos que chocan en la parte técnica. Llama la atención que la dimensión de los escenarios sea más contenida de lo habitual en el género, de hecho cada planeta o base que visites se asemeja a un mini sandbox con sus zonas divididas por tiempos de carga, muy al estilo de Dragon Age: Origins. Los escenarios muestran una gran variedad de entornos tanto interiores como exteriores, destacando estos últimos por el estupendo uso del color, y por un skybox que merece la pena mirar de vez en cuando. El modelado de los personajes es mucho menos ambicioso, de hecho los primeros planos parecen sacados de juegos de comienzos de la generación. Y no solo eso, The Outer Worlds muestra problemas técnicos que sin arruinar la experiencia, sí que la entorpecen, como las cargas de texturas o los tirones cada vez que accedes a una nueva zona, y sobre todo un rendimiento muy por debajo de lo ofrece en pantalla. No obstante, y al igual que ocurre con la amplitud de los escenarios, The Outer Worlds tampoco es un juego excesivamente largo, sobre todo teniendo en cuenta el género al que pertenece, pero no es ni mucho menos un aspecto que me parezca criticable. De hecho una partida bastante completa puede llevarte unas treinta horas, y resulta una cantidad más que suficiente para mostrar un universo rico y bien desarrollado, que además invita a ser rejugado para ver cómo cambian las hechos según tus actos.


En definitiva, The Outer Worlds se siente como una especie de regreso al pasado, un triple A venido a menos capaz, aún así, de proporcionar una experiencia rolera de mucho nivel. Es cierto que no tiene el mejor guión ni el mejor árbol de decisiones, ni siquiera es especialmente generoso en cuanto a contenido si lo comparas con otros juegos de rol más actuales. Sin embargo la fórmula tiene el encanto suficiente como para que a día de hoy, con sus achaques, siga siendo atractiva y hasta necesaria, diría yo.

LO MEJOR
Un universo rico en personajes e historia.
El árbol de decisiones es muy completo.

LO PEOR Técnicamente presenta algunos problemas.
Se abusa demasiado del loot.

7/10

Creeping

2 comentarios:

  1. Para mi lo peor sin duda fue el desarrollo de personaje, a nivel mecánico me refiero. Los árboles de habilidades y el como progresas tu personaje es muy muy básico, a veces hasta rozando lo inútil por lo poco que dan unas comparadas con otras... Invertir en ciencia o diálogo por ejemplo te da MUCHAS ventajas, mientras que el árbol de combate se siente casi inútil porque tiene mejoras muy incrementales y de por sí las armas ya funcionan bien sin invertir puntos.

    ResponderEliminar
  2. Cierto lo que comentas. De hecho uno de los momentos más complicados del juego, casi al final, se puede resolver sin pegar ni un solo tiro si has evolucionado a tu personaje lo suficiente.

    ResponderEliminar