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sábado, 28 de septiembre de 2019

ANÁLISIS - Wolfenstein II: The New Colossus

GÉNERO: Acción
DESARROLLADORA: Machine Games
DISTRIBUIDORA: Bethesda Softworks
VERSIONES: PC, PS4, Xbox One
FECHA DE LANZAMIENTO: 27.10.2017
VERSIÓN ANALIZADA: PS4

CONTINUACIÓN A MEDIO GAS 


La saga Wolfenstein consiguió revitalizarse a comienzos de esta generación con The New Order, una puesta al día del clásico que se alejaba de los experimentos vividos en la entrega desarrollada por Raven Software en 2009. Un notable diseño de niveles apoyado en todo momento de un trasfondo muy convincente, fueron los aspectos clave para que la saga volviese al lugar que se merece. Y claro, ante el éxito de crítica y ventas cosechado, el desarrollo de una continuación era cuestión de tiempo. The New Colossus es esa secuela esperada por todos, y si bien incide en gran parte de los aciertos de su antecesor, tampoco termina de profundizar en los aspectos que podrían mejorarse.



La aventura comienza justo donde terminó el primer juego. Para evitar spoilers digamos que la resistencia sigue luchando contra la opresión Nazi, pero en el proceso el bueno de Blazkowicz ha quedado físicamente bastante perjudicado. Los primeros enfrentamientos los hará desde una silla de ruedas, y no solo eso, durante un buen trecho del juego la salud del protagonista no irá más allá del 50%. El uso de botiquines puede aumentar su nivel de vitalidad, pero solo durante unos breves instantes. Se podría decir que la parte narrativa condiciona la jugabilidad, y no siempre en el mejor sentido. Si The New Order tenía sus mejores momentos en la primera mitad del juego, aquí ocurre lo contrario. El comienzo resulta algo soso y el control del personaje un tanto ortopédico por el uso ya comentado de la silla de ruedas. Una situación que va mucho con el surrealismo del juego, pero desde luego no es un nivel pensado para el lucimiento en ningún sentido, ni visual ni jugablemente. Afortunadamente la cosa va de menos a más, aunque no sin ciertas irregularidades en su desarrollo.


The New Colossus es una continuación hasta cierto punto conservadora, lo que no debe entenderse como algo malo. La acción sigue tirando mucho de la velocidad del protagonista, y de los abundantes recovecos que suele haber en cada escenario para afrontar los enfrentamientos de manera creativa. De hecho, a pesar de tratarse de un juego que podría catalogarse de frenético, -aunque sin llegar a las cotas de Doom- también invita a ser observador con el entorno y aprovecharlo en tu beneficio. Este aspecto cobra aún más sentido cuando aparecen en escena los generales, los cuales darán la alarma si eres detectado. Como ya ocurría en su primera entrega, el componente de infiltración da algo de variedad al conjunto, aunque en mi opinión es un mecanismo que no termina de encajar del todo, y más cuando al saltar las alarmas el juego se convierte en una auténtica locura en la que los enemigos no paran de salir hasta de debajo de las piedras. Lo más preocupante es que saben donde estás aunque te encuentres en la otra punta del escenario, y además suelen acechar por la espalda. Miras para atrás y ves que a lo lejos no hay nadie, avanzas un segundo y de repente hay tres nazis que te revientan la espalda. ¿Usa la IA el teletransporte? ¿Hace trampas? No diría tanto, pero a veces lo parece, y en niveles de dificultad elevados puedes llegar a pasarlo mal.

Cuando no hay generales de por medio y la acción es más clásica, todo cobra sentido. The New Colossus mantiene ese ritmo tan característico de los fps de antaño, en los que se exige rapidez de movimientos y reflejos de gato para eludir las balas enemigas. Sin tener un armamento especialmente extenso ni variado, el efecto de disparar cualquier arma resulta de lo más gratificante, y más si vas a dos manos para infligir el mayor daño posible. Las armas pueden ser mejoradas mediante kits que hay diseminados por el escenario, y se agradece que dichas mejoras sean muy simples en comparación de los típicos árboles de mejoras que hay en otros títulos. De hecho puedes pasarte el juego de cabo a rabo sin hacer uso de ellas, aunque como es lógico, potenciarlas siempre te dará algo más de solvencia. Y tampoco hay árbol de habilidades para el protagonista, simplemente a mitad de la aventura podrás elegir entre tres habilidades diferentes que afecta a la forma en que puedes aprovechar los escenarios. En este sentido se mantiene como un título simple pero bien ejecutado, y que no necesita más para resultar satisfactorio. Al igual que su antecesor, esta continuación es un título para disfrutar en solitario. A poco que te dé por explorar todo lo que ofrecen los escenarios, el juego supera la docena de horas fácilmente, a lo que hay que sumarle una especie de misiones secundarias que puedes jugar durante la partida principal, o bien una vez terminada. Se trata de los mismos escenarios de la campaña aunque con diferentes objetivos, y que bien pueden darte unas cuantas horas extras de diversión.



El juego también copia la estructura de su anterior entrega formada por misiones principales y una base en la que puedes charlar con otros amigos sobre lo acontecido. Lógicamente no es un Mass Effect con su Normandia ni lo pretende, pero es suficiente para vivir conversaciones y escenas que te harán soltar más de una carcajada. El juego está plagado de secuencias animadas que indagan en el trasfondo de los protagonistas, y siempre lo hace desde un punto de vista humorístico, casi como si de una película de serie B se tratase. Y lo cierto es que ese aire cutre le queda que ni pintado. Hay un montón de situaciones que rozan lo ridículo, pero es que muchos de los personajes que dan vida a la historia se prestan a ello. Todo ese surrealismo choca cuando en mitad de una misión Blazkowicz suelta una reflexión en tono serio con la intención de dar sobriedad a la historia. No me ha parecido que aporte dramatismo, más bien todo lo contrario, desentona. 


Donde sí hay una mejora palpable respecto a su primera entrega es en el apartado gráfico. Este era un título intergeneracional que no aprovechaba todas las bondades de los nuevos formatos, y el salto que hay en esta segunda parte, ahora sí despojado del lastre de máquinas antiguas, es bastante evidente. Tras ese primer nivel soso, el juego muestra una cara mucho más espectacular a medida que la historia avanza. El diseño de los personajes no destaca especialmente, pero por el contrario los escenarios sí que gozan de un gran nivel de detalle, y lo que es mejor, todo corre a 60 fps bastante sólidos. Esto se ha conseguido tirando de ciertos trucos como el uso de la resolución dinámica cuando hay mucha carga gráfica, pero lo mejor que puedo decir es que en el fragor de la batalla no he apreciado dicho bajón. El único "pero" real que se le puede achacar al apartado técnico es que la transición entre escenas de acción y secuencias animadas se produce de golpe, casi como si el juego se colgase durante unos segundos hasta que da comienzo el vídeo. El algo menor sobre todo teniendo en cuenta el buen desempeño en el resto de apartados, doblaje al castellano incluido.

La sensación final que me ha dejado este The New Colossus es que se trata de una buena continuación, aunque quizá podría haber ido un pasito más allá. Parece como si el equipo de desarrollo no hubiese querido arriesgar demasiado, y han terminado yendo a lo seguro dejándose por el camino cosas que podrían haber sido mucho mejores. La evolución técnica es más que evidente, pero a nivel de mecánicas no ha conseguido corregir aquello que desentonaba en su primera entrega. No obstante sigue siendo unos de los pocos fps actuales cuya jugabilidad recupera una pequeña parte del sabor de los clásicos, y solo por ello merece la pena tenerle muy en cuenta.

LO MEJOR
Visualmente hay una mejora evidente.
La velocidad a la que se desarrolla la acción.

LO PEOR
Las escenas de infiltración siguen sin encajar del todo.

7/10

Creeping.




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