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sábado, 23 de marzo de 2019

ANÁLISIS - Observer


GÉNERO: Exploración
DESARROLLADORA: Bloober Team 
DISTRIBUIDORA: Bloober Team 
VERSIONES: Linux, Mac OS, PC, PS4, Switch, Xbox One 
FECHA DE LANZAMIENTO: 15.08.2017 
VERSIÓN ANALIZADA: PC


CALIDAD SIN RECONOCIMIENTO



Seguro que el nombre de Layers of Fear te suena. Creado por el grupo de desarrollo polaco Bloober Team, fue un juego que recibió una acogida más que notoria por parte de prensa y público general. Se trataba de un walking simulator de carácter macabro sin demasiada chicha jugable, todo sea dicho, pero que rápidamente se hizo viral gracias a los típicos vídeos de youtubers chillando y saltando de las sillas con cada sustillo que les propinaba. El éxito cosechado podría haber acomodado a sus creadores que repitiendo la fórmula para una secuela, pero afortunadamente no ha sido así. Observer parece guardar puntos en común con Layers of Fear, pero basta rascar un poquito en la superficie para apreciar la evidente evolución que hay en todas las áreas, tanto técnicas como sobre todo, jugables.


La historia nos traslada a un futuro en el que, para variar, la humanidad parece haberse ido al carajo. Enfermedades incurables, personas que trafican con implantes, gente que pasa gran parte de su tiempo sumidas en una especie de realidad virtual para salir de sus miserables vidas... Todo ello bajo una estética de tonos oscuros, de callejones deprimentes y neones en los rascacielos, y cómo no podría ser de otro modo, salpicado de una sempiterna lluvia. La influencia estética de películas como Blade Runner es más que evidente, pero como veremos a continuación, no es la única. El juego nos pone en la piel del "observador" Daniel Lazarski, personaje interpretado por el mismísimo "replicante" de Blade Runner, Rutger Hauger, en lo que vendría a ser un policía del futuro capaz de conectarse a las mentes de los sospechosos para conseguir resolver delitos. No se trata en ningún caso de una habilidad sobrenatural o de poderes místicos, ya que en este futuro la tecnología de implantes se encuentra tan avanzada que puedes acceder a los recuerdos de una persona casi como si se tratase de pinchar un USB. En una noche de trabajo como cualquier otra, Daniel recibe una llamada de su hijo pidiéndole ayuda. Su rastreo le lleva a un edifico de tres plantas en el que encuentra el primer cadáver de lo que serán las horas más intensas  de su vida.


Resulta difícil encasillar el género al que pertenece Observer. Se podría decir que estamos ante una aventura en primera persona de carácter pausado, en la que prima la exploración por encima de todo. Al fin y al cabo el protagonista es un policía que se encuentra en mitad de una investigación, posiblemente la más importante de su trayectoria, y en la que está en juego la vida nada menos que de su hijo. Desde el comienzo existe cierta libertad de acción para acometer la investigación. Si bien el juego tiene un objetivo claro marcado por una línea argumental de carácter lineal, puedes desplazarte libremente por los pasillos del edificio llamando a las puertas y hablando con la gente para ver si han visto algo sospechoso. Una conversación lleva a otra hasta que alguien te suelta una pista que merece la pena ser investigada. Y aquí es cuando entran en juego los implantes. Daniel puede rastrear los escenarios en busca de restos biológicos y tecnológicos, proporcionándole las pistas necesarias para hacerse una idea de lo que ha sucedido anteriormente.

A veces basta con echar un vistazo a la habitación para dar con la siguiente pista, otras veces toca resolver algún puzle de concepción sencilla, e incluso llegará el momento de adentrarse en la mente de algún sospechoso moribundo. Ahí es cuando el juego da un pequeño vuelco jugable, y la exploración pasa a ser menos exhaustiva y más contemplativa, mucho más parecida a lo que se ofrece tradicionalmente en un walking simulator. Como es lógico estas secuencias están repletas de referencias a la historia, en las que el equipo de desarrollo aprovecha para dejar volar su imaginación con todo tipo de locuras. Al fin y al cabo, ¿cómo se pueden representar los recuerdos, traumas, alegrías y decepciones que residen en la mente de una persona? De vez en cuando se atreven a introducir un enemigo que debes sortear muy al estilo de otros juegos de terror, pero mucho más dulcificado para que entorpecer la experiencia global. En mi opinión, una decisión muy acertada para no cortar el buen ritmo que se ofrece durante la aventura, que sabe moverse a las mil maravillas entre momentos de investigación pura con otros más surrealistas. Incluso hay hueco para misiones secundarias, pocas, pero las hay, y lo mejor que se pueden decir de ellas es que no te sacan de la historia principal como ocurre en otros títulos, sino que la complementan y sirven de apoyo para el estupendo trasfondo argumental.

Observer es pura ambientación, y no solo gracias a las múltiples referencias que hay diseminadas por los escenarios, también hay que darle su mérito a un apartado visual realmente impactante. El hecho de que los escenarios sean contenidos en cuanto a extensión, ha posibilitado que cada centímetro cuadrado del edificio esté recreado con una cantidad de detalle apabullante, que además cuenta con el apoyo de una iluminación perfectamente calibrada para dar ese toque de intranquilidad que necesita la ambientación. El apartado sonoro es menos llamativo, aunque el sonido ambiente y los efectos cumplen con su cometido sobradamente.


Pero tecnicismos aparte, lo más importante que se puede decir de Observer es que es un juego con entidad propia, que ha sabido desmarcarse de la competencia ofreciendo una interesante mezcla de exploración puzles y terror psicológico. No es un título para todo el mundo. El control del personaje es pausado y algo tosco, la manipulación de los objetos del escenario no es especialmente precisa, y tampoco te va a dar decenas de horas de juego. Pese a su buen hacer en casi todas las áreas, es un producto que no ha tenido la notoriedad de la que gozó el mencionado Layers of Fear, pese a se mucho mejor en todas sus facetas. El hecho de que su planteamiento no invite a recibir millones de visitas en youtube, le ha hecho pasar de puntillas entre prensa y público, cuando debería haber sido lo contrario. Una verdadera lástima porque es un juego que merece más.

LO MEJOR 
La ambientación es soberbia. 
Técnicamente muy potente.

LO PEOR 
Un control algo tosco.

7/10

Creeping.

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