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sábado, 21 de noviembre de 2020

ANÁLISIS - Stick It to The Man


GÉNERO:
Plataformas 
DESARROLLADORA: Zoink! 
DISTRIBUIDORA: Ripstone 
VERSIONES: PC, PS3, PS4, PS Vita, Wii U, Xbox One 
FECHA DE LANZAMIENTO: 13.12.2013 
VERSIÓN ANALIZADA: PC

 

UN CONJUNTO DELICIOSO


Un juego puede llegar a calarte de muy diversas formas: por su originalidad, por el apartado jugable, por un aspecto visual, o puede que por la suma de todos ellos. Desde luego podríamos estar hablando de decenas de variables, y seguramente tus propias preferencias, pero Stick it to the Man es de esos productos que te gana prácticamente por todo lo que refleja en pantalla. Estamos ante un juego de plataformas y puzles realizado con una personalidad arrolladora y que tiene pocos, muy pocos rivales, en cuanto a puesta en escena.

El punto de partida no puede ser más surrealista. Ray, el protagonista de la aventura, vive en un mundo en el que todo lo que le rodea está formado de pegatinas. ¿Su trabajo? Ser el "típico" probador de cascos de seguridad. Como te puedes imaginar, una de estas pruebas termina de manera catastrófica, tras lo cual despierta con una especie de espagueti en la cabeza que puede controlar a su antojo con el stick derecho del pad. Y no solo eso, también puede leer la mente de otras personas e incluso materializar esos pensamientos en objetos reales. ¿Y para qué necesitas esos poderes? Pues para escapar del típico malo que intentará no solo acabar contigo, sino también destruir el mundo en el que vives. Contado así todo suena muy absurdo, pero la puesta en práctica resulta de lo más estimulante.

Tras este disparatado argumento, Stick it to the Man se materializa en forma de juego de plataformas y puzles, aunque no de la forma clásica que se suele dar en este tipo de producciones. Las secciones de plataformas son muy sencillas, y los saltos para acceder a determinadas zonas se sienten más como un complemento, que como una mecánica importante dentro del juego. La única concesión a algo remotamente atrevido es poder moverse rápidamente saltando entre chinchetas gracias al espagueti de la cabeza, lo que dependiendo del nivel, te permite acceder entre diferentes planos del mismo. Y por supuesto, no hay que olvidar su función básica, la de poder coger partes del escenario y tirar de ellas desvelando lo que hay en su interior -como si fueran pegatinas que hay que arrancar- normalmente otros personajes y objetos necesarios para avanzar en la aventura. Los puzles, por su parte, tampoco requieren de grandes habilidades deductivas, de hecho la mayoría consisten en poner un objeto que hayas adquirido previamente -pegatina en este caso- en el lugar adecuado. Y aunque suene poco atractivo, esta es la mecánica principal del juego: la de ir explorando el escenario, escuchar las mentes de los personajes con tus habilidades recién estrenadas, y poner los objetos en el sitio correcto para desencadenar una reacción. Evidentemente también hay obstáculos por el camino, como secciones de escenarios que has de desbloquear mediante la resolución de puzles, y guardias que te persiguen si eres detectado. Estos últimos constituyen quizá los momentos de mayor dificultad, ya que has de jugar al gato y al ratón entre plataformas y al mismo tiempo ser relativamente hábil con el uso del espagueti. No obstante Stick it to the Man es un juego sencillo, su diseño no está pensado para que las pases canutas, sino para proporcionarte unas pocas horas de diversión de calidad sin muchas complicaciones.

Esta forma de entender el juego está siempre apoyada de un humor fino y elaborado que no recurre al lenguaje soez, sino a ideas descabelladas y buenas líneas de diálogo. Leer las mentes de los personajes siempre suele arrancarte una sonrisa, ya sea por la propia reflexión, a cada cual más absurda, o por la forma en que se comenta. También tiene mucho que aportar al respecto la recreación del mundo formado por pegatinas, el cual solo me atrevería a calificar como una auténtica delicia visual. Todo lo que te rodea, personajes, escenarios y situaciones, están realizados en clave de humor, sin descuidar en ningún momento el apartado de animación, que es igualmente brillante. No se queda a la zaga el acompañamiento musical muy de los 70, y un doblaje realmente bueno, aunque desgraciadamente las voces no se encuentran en castellano.

Y es que hay muy poquitas cosas que reprocharle al juego. Es divertido, entretenido, se deja jugar muy bien, y en definitiva se respira un "buen rollismo" que pocos juegos son capaces de trasladarte.  La única pega seria que le pondría está relacionada con la duración. No hace falta ser ningún hacha con el mando para acabártelo en poco más de cuatro horas, un cantidad que sabe a poco. Los diez niveles de los que consta la aventura se pasan en un suspiro, es más, es de esos juegos que puedes llegar a acabártelo en una tarde si te lo propones. Aunque mirándolo desde otro punto de vista, quizá también sea uno de sus puntos fuertes, el de poder disfrutar de una divertidísima, y al mismo tiempo, intensa experiencia.

LO MEJOR 
Un apartado audiovisual fantástico. 
El sentido del humor. 

LO PEOR 
Apenas 4 horas de duración.

8/10


Creeping.

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